No sos tu mente
Detrás del pensamiento hay un observador. El 80% de lo que la mente propone a diario es negativo — y vos podés elegir con qué sintonizar.
Trascendé el ego y descubrí la posibilidad que realmente sos, a través de la presencia y la sanación con caballos.
Capaz es la ansiedad. La angustia. El estrés de todos los días o una rutina que te agobia y no podés resolver. Si llegaste hasta acá, es porque sentís que hay algo en tu vida para sanar.
Acá no lo trabajás en un consultorio: lo trabajás en un corral, rodeado de una manada de caballos en total libertad. Ellos perciben lo que sentís apenas entrás — y lo muestran. Cuando comprendés esa información, la liberás. Y sanás en profundidad.
Detrás del pensamiento hay un observador. El 80% de lo que la mente propone a diario es negativo — y vos podés elegir con qué sintonizar.
El ego se estructura con información del pasado y te propone túneles de pensamiento que son callejones sin salida. La vida pasa en el presente.
Cuando te desidentificás del personaje y habitás el ahora, todo se disipa. Es un salto de conciencia: de la mente, al ser.
«El caballo no juzga tu historia; solo responde a tu presencia real.»
Mirá cómo es una sesión, contada por Silvina desde el corral.
Con dos facilitadores y toda la manada — entre 14 y 17 caballos sueltos, sin cabestro ni bozal. Contás brevemente qué querés sanar.
Los caballos conectan directamente con tu sistema nervioso y tu inconsciente. Empiezan a mostrar, con su cuerpo, aquello que tenés bloqueado.
Cuando aparece un gesto propio del lenguaje del caballo — las orejas, la cola, los movimientos entre ellos — te ayudamos a entender qué está mostrando.
Cuando realmente podés ver la información que el caballo te está dando, la soltás. Ahí es cuando sanás en profundidad — no antes.
Son animales de presa: viven en alerta, leyendo el entorno para saber si están a salvo. Cuando entrás al corral, te leen a vos — incluso lo que no decís.
Se mueven siempre en manada. Lo que uno percibe, lo comunica con el cuerpo para que todos lo sepan. Esa transparencia es la que te devuelve tu propia verdad, sin juicio.
«Al caballo no le importa si sanás o no sanás. Simplemente muestra. Es su naturaleza: percibir y mostrar.»
Facilitadora de sanación con caballos · Psicóloga con 30 años de trayectoria
Después de tres décadas de consultorio, Silvina eligió dedicarse de lleno al corral: acompaña procesos de transformación para que cada persona encuentre paz y equilibrio a nivel mental, emocional, energético y espiritual.
Su formación clínica le da algo poco común en este camino: rigor. Su experiencia junto a la manada le dio lo demás — la certeza de que hay cosas que solo un caballo puede mostrarte.
«He buscado iluminarme desde el ego. Y la iluminación no resulta en ese plano.»Escuchala en YouTube →
Un encuentro para trabajar aquello puntual que querés ver. Entrás con la manada, contás qué te trae, y dejás que los caballos hagan su parte.
Consultar por WhatsApp →Los procesos con caballos son cortos, porque ellos van directo a lo que está bloqueado. Un programa sostenido te permite atravesar el proceso completo — algo muy distinto a una sesión suelta.
Consultar por WhatsApp →¿No sabés qué te trae? Empezá por esta pregunta: ¿cuál es la emoción que habitás todos los días? ¿El enojo, la angustia, la tristeza, la ansiedad? Con eso alcanza para entrar al corral.
No. No se monta. El trabajo es a pie, dentro del corral, con los caballos sueltos. No hace falta ninguna experiencia previa con animales.
Siempre estás acompañada por dos facilitadores que conocen a la manada y leen su lenguaje. La manada está habituada a este trabajo y el encuentro se sostiene en todo momento.
No la reemplaza: la complementa. Silvina es psicóloga con 30 años de clínica y trabaja desde ese rigor, pero la sesión con caballos es un espacio propio, no una consulta.
Ropa cómoda que puedas ensuciar y calzado cerrado. Es un campo abierto: en invierno abrigate, en verano traé gorro y agua.
Nunca. Las sesiones no se filman ni se fotografían, y todo lo que pasa dentro del corral queda amparado por secreto profesional.